Análisis de The Witness, el misterio que querrás resolver

'The Witness' es muchas cosas. Es, primeramente, un enorme misterio por solucionar. Es asimismo una increíble compilación de rompecabezas por descifrar, siendo cada uno de ellos de ellos por su parte pequeñas piezas de ese enorme rompecabezas que nos propón. Y es, de eso no cabe duda, una experiencia para los sentidos. 'The Witness' es asimismo un foco de polémica a causa del costo que Jonathan Blow, su autor, ha decidido cobrar por él. No está el público habituado a que le soliciten treinta y seis,99 euros por un título que viene con el sambenito de indie, término equivocadamente traducido por ciertos como asequible, mas pese a todo las ventas semejan estar yendo viento en popa. The Witness es, de eso no cabe duda, una experiencia para los sentidos Y os lo digo ya: si decidís invertir vuestro dinero en él, serán unos treinta y seis,99 euros realmente bien gastados. Con las ventas por las nubes y la crítica del medio mojando la lencería de la emoción, es lógico que para el usuario reticente de partida se incrementen las dudas. ¿Va a ser este el nuevo hype gafapasta que nos quieren colar? Sosegados, 'The Witness' es muchas cosas; asimismo un muy grande un juego.

Testigos de una nueva era para el indie

Si 'Braid', la obra precedente de Blow, fue el juego preciso para una temporada determinada, aquella en la que el revuelo independiente comenzaba a levantarse, 8 años después 'The Witness' es igualmente apropiado para una escena que no ha dejado de medrar, mas que en cierta manera asimismo ha podido entregar leves señales de estancamiento. Es, de eso no cabe duda, un proyecto considerablemente más ambicioso, más grande en todos y cada uno de los apartados, de una factura técnica tan impecable que podría pasar de forma perfecta por la creación de un enorme estudio. Como muchos otros indies, es una declaración de amor al juego para videoconsolas, mas sin abandonar por esta razón a los más altos estándares en todos y cada uno de los aspectos de diseño. Como muchos otros indies, es una declaración de amor al juego para videoconsolas, mas sin abandonar por este motivo a los más altos estándares En verdad, lo primero que destaca cuando tenemos contacto con él es su fastuoso acabado, de una viveza de luz y color tal, que por instantes vamos a creer estar admirando una pintura al óleo, sensación acrecentada frente a la ausencia de elementos de interfaz o bien de referentes de nuestro cuerpo, alén de nuestra ocasional sombra bajo ciertas iluminaciones. Por el contrario, en el apartado de audio se opta por el radical paseo de prescindir de banda sonora, resolución que su autor justifica por el inexorable proceso perceptivo que requiere el juego. A su modo de ver, agregar capas musicales que alterarían de forma artificial la experiencia iría asimismo en menoscabo del proceso de percepción que se espera de nosotros, algo que en la práctica nuestra psique admite desde el primer instante.

Las ineludibles comparativas

Se ha hablado mucho del soñador 'Myst' como ineludible referente de lo que Blow propón acá, si bien quizá sea más simple para muchos establecer nudos con un caso más reciente como es 'The Talos Principle'. Los paralelismos se hacen incuestionables, si bien el título que ahora nos llega mantiene las comparaciones e inclusive las excede en muchos aspectos con los mimbres precisos para transformarse por sí solo en un nuevo referente de cara al futuro. Los abundantes puzles a solucionar van a consistir en pantallas esparcidas por toda la isla, donde nos va a tocar atinar el recorrido apropiado del puntero por un laberinto, todo ello siempre y en toda circunstancia en primera persona. Como es lógico, los primeros acertijos actuarán como simples tutoriales que nos dejarán entender las reglas básicas a emplear cuando lleguen los genuinos retos. La percepción va a ser esencial, no solo del propio laberinto a solucionar, sino más bien de la zona que lo rodea Y más os valdrá estar preparados cuando lleguen. La percepción va a ser esencial, no solo del propio laberinto a solucionar, sino más bien de la zona que lo rodea, y evidentemente la inventiva va a ser esencial cuando las cosas parezcan más difíciles. Nuevas reglas se van a ir incorporando a cada paso, siempre y en toda circunstancia sobre exactamente la misma base inicial, hasta llegar a un punto en que ciertos acertijos requerirán horas de indagación para ser resueltos. Entrar en más detalles sería correr el peligro de deteriorar las sorpresas, mas sencillamente permitidme charlar de la virtuosa forma que tiene el juego de transformar la isla y sus elementos en pistas para llegar a las soluciones. El propio ambiente es más que simple decoración: es parte esencial del misterio.

Que absolutamente nadie te afirme de qué manera jugar

Que la isla sea una pieza más del rompecabezas afirma mucho de la manera en que está todo planteado acá, por el hecho de que de partida toda solución está realmente ante nuestra narices. El inconveniente, claro está, pasa por ser capaz de descifrarla. 'The Witness' da muy pocas explicaciones al jugador, y no obstante está tan condenadamente bien desarrollado, es tan sutil en su forma de comunicarse con nosotros, que logra hacer que captemos las complejas bases de su funcionamiento sin emplear una sola línea de texto. Desde ahí, el resto es cosa nuestra. El juego probará la paciencia de todo el que decida enfrentarse a él Es un juego que demanda mucho pensamiento creativo, mucha iniciativa por la parte del usuario, lo que se va a hacer bien difícil de digerir para quien esté habituado a que lo lleven de la mano a lo largo de las partidas. En ese sentido, estamos frente a la antítesis de lo que ofrecen la enorme mayoría de lanzamientos en la actualidad. Tened por seguro que no es un título que vayáis a llenar en una tarde. Con una narrativa reducida a la mínima expresión, que cuando se presenta lo hace de forma obtusa, y con muchos pasos en falso que nos forzarán a reconsiderarnos todo múltiples veces, el juego probará la paciencia de todo el que decida enfrentarse a él.

Vuelve a pensar en los puzzles

Afirmaba que 'The Witness' es muchas cosas, singularmente muchos cefaleas. Textuales. Dolores que te invitan en múltiples ocasiones a apagar la consola, la T.V., salir a la calle y vaciar la psique todo lo que resulta posible para dejar las neuronas en reposo. Solo de esta manera se puede proseguir cuando el nudo se presenta más gordiano. Un referente para un género que anda muy necesitado de ellos Es desde ahora ejemplo a proseguir, un caso de estudio del que se charlará a lo largo de muchos años, una lección creativa que prueba en muchos instantes las barreras de los juegos para videoconsolas como formato y nuestra concepción del mismo. Dejad atrás los prejuicios, sobre lo que ha de ser un juego indie y sobre lo que ha de ser una experiencia interactiva normalmente. Lo último de Blow es, en resumen, un referente para un género, el de los puzles, que anda muy necesitado de ellos. En una temporada donde estimular la frustración del jugador ya no se lleva y donde la experiencia apuesta por estar poco a poco más guiada, esta aventura rompe de lleno y se lanza a la busca de cerebros bien aceitados y abiertos al reto. Los más valientes van a tener premio. Indispensable

The Witness

Plataformas ordenador, PS4 (versión analizada) Multijugador No Desarrollador Thekla, Inc. Compañía Thekla, Inc. Lanzamiento Ya libre (veintiseis de enero de dos mil dieciseis) Costo treinta y seis,99 euros (PS4 y computador)

Lo mejor

Un reto absoluto para la psique. Acabado estético realmente magistral. Horas de juego hasta hartar.

Lo peor

En su anhelo por resultar minimalista deja abandonados aspectos como la banda sonora. Quienes no acepten la frustración van a deber sostenerse distanciados de él. Lugar oficial | The Witness Asimismo te invitamos a